Es de noche en la gran ciudad. Mientras algunos niños se preparan para dormir, otros deben seguir trabajando y alimentándose de la pesadilla de la inocencia de las noches. Pero en la Capital, nadie está exento de vivir los residuos que nos regala la urbe. Tal es el caso de tantos niños que accionan de día y descansan de noche para reponer su energía. Pero siempre existe un manipulador de sueños encarnado en un “Dulce Payaso Encantador”, que no permite olvidar las contradicciones de la sociedad . Esta es la historia del vientre, el centro, los vicios, los sentidos y la inestabilidad de la inocencia que no puede de la sociedad ni un segundo descansar… Bienvenidos a Las Pesadillas de mi Vientre...