El ser humano es una de las especies animales mas extrañas en el planeta tierra de eso estoy seguro...
Más allá que todas las demás especies que centran su vida en la satisfacción de necesidades primarias, el ser humano pierde la mitad de su vida en la búsqueda de diversiones y entretenimientos, en sueños e ilusiones que no lo llevan a nada...
Veámoslo así, pasa toda su vida joven (a veces adulta también) buscando una pareja, pero que acaso esto no conlleva el deseo único arrastrado por una parte de nuestro cerebro, la mas primitiva por cierto, (la que te llama a la lujuria o hace que te agarres a golpes a mitad del metro) el deseo de tener una pareja con quien aparearse...o no olvidemos a todas aquellas parejas que mantienen una relación por años, mantenida a base de la sexualidad acaso no es solo el mismo celo primitivo el que lleva a estas parejas a estar juntas, como lo hacen los elefantes marinos, dispuestos incluso a la muerte por aparearse...
Por eso yo nunca he comprendido que relación directa puede tener el sexo con el amor... “pociones afrodisíacas para mantener el amor de su hombre”, “me encanta tu cuerpo, siento que te amo”…a ver no comprendo estas frases; el hecho que uno sienta la atracción irrefrenable por el cuerpo de alguna otra persona no se debe al amor, sino sencillamente a la atracción meramente física y hasta cierto punto genética de dos organismos compatibles…
El sexo pertenece a la satisfacción de la carne, de necesidades básicas del cuerpo (necesarias por cierto)… el amor trasciende el cuerpo habita en el espíritu del ser humano (para quienes crean en el alma), es un sentimiento trascendente y diferente al expresado por lo demás seres vivos, se podría decir que “es una conexión directa con la sustancia divina”…
Nunca se debe olvidar una cosa…lo que nos vuelve seres humanos no es el hecho de poder racionalizar, sino la capacidad de sentir y poder expresarlo…